jueves, 27 de diciembre de 2007

EL COSTOSO VOTO EXTERIOR



El voto de la Diapora dominicana
Para que los de fuera decidan por los de dentro.


El voto en el exterior siempre ha sido tema de debate en el mundo, pues lo que está en juego es el hecho de que quienes vivan fuera de un país terminen siendo la fuerza decisiva para imponerle un gobierno a quienes viven dentro.

Un buen ejemplo es Puerto Rico, donde en las acaloradas discusiones sobre el referéndum sobre independencia y estadidad, se ha planteado que los puertorriqueños que viven en los EE.UU. no deben tener el derecho a participar en un plebiscito que debe ser privativo de los residentes en la isla, porque son quienes tienen la vivencia de la realidad.

En la república Dominicana la situación es diferente, pues los políticos, escarbando bajo las piedras en busca de los votos que les hacen falta, han visto en la “diáspora” la fábrica de votos que necesitan para ganar. Esta ilusión le esta saliendo cada vez mas cara al país.

En una sociedad ingenua, todos han salido a defender el sacrosanto voto en el exterior y los jueces de la JCE, que no son otra cosa que delegados encubiertos de los partidos, han hecho del voto del dominicano ausente una de las mas grandes distorsiones institucionales del país… disfrazada de “conquista”.

Vivimos comparándonos con naciones extranjeras, pero no copiamos de ellas las prácticas sanas y austeras. Sabemos que los nacionales de otros países que se encuentran residiendo en el exterior tienen derecho al voto, pero lo ejercen en sus embajadas y sedes consulares, como es lo lógico.

Pero a los dominicanos no nos gusta así, porque nos encanta complicar las cosas porque el bulto excesivo favorece el gasto y sus escapes. La sociedad dominicana no reacciona ante las aberraciones que están introduciendo los partidos atraves de sus testaferros de la JCE.

El tribunal de elecciones se ha embarcado ahora en crear “oficinas de ultramar” con la enorme carga que ello significa para el fisco… y nadie dice nada.

La lista de estas “oficinas de empadronamiento” no es tan larga, pero de seguro que irá creciendo:

Centros en el Exterior


AMERICA

New York
Boston
New Jersey
Miami, FL.
Puerto Rico
Panamá
Montreal, Canadá
Caracas, Venezuela
Washington

EUROPA

Madrid, España
Barcelona, España
Milano, Italia
Amsterdam, Holanda
Zurich, Suiza

También existen dos operativos móviles en San Martín y Curasao donde personal de la junta viaje un fin de semana a dar servicio.

A los costos de mantenimiento de estas oficinas hay que agregar los gastos en la pompa de inauguración de estas sedes, pues en el caso de Washington, fue inaugurada en persona por el presidente de la Cámara Administrativa Dr. Roberto Rosario. Esto quiere decir que, de paso, la apertura de las oficinas de ultramar implican un privilegio de para la cámara administrativa y, a no dudar, no está distante el día en, aparte de Bruselas, Helsinki, Oslo y Copenhague, abran oficinas en Palermo, Río o Hawai.

En un país donde el poder político está estrechamente relacionado con la capacidad de otorgar cargos, esta distorsión acrecentará el poder del presidente de la Cámara Administrativa, quien tiene la facultad de nombrar el personal de estas sedes. Con el tiempo, el departamento de ultramar de la JCE rivalizará con el cuerpo diplomático y el juez presidente de la Cámara Administrativa tendrá mucho mas poder que el canciller de la República.

La pregunta que flota en el ambiente es la razón por la cual el empadronamiento o cualquier diligencia relacionada con documentos de los viajeros, o el ejercicio del voto, no puede hacerse en una sede diplomática.

La democracia dominicana es cada vez mas costosa. Ya para 2008, la JCE pedirá un presupuesto de 7,800 millones de pesos, sin contar los 1,100 millones que le regalan a los partidos para hacer campaña. La JCE, con el afán de protagonismo que exhiben sus miembros debería pronunciarse contra ese piñata política, pero eso no parece preocuparle. Para el Dr. Roberto Rosario lo importante es la creación del “Tribunal Superior Electoral”, talvez encabezándolo él junto a algunos 15 titulares. Pero esa es otra historia y la vamos a despepitar luego.